Orígenes de Séptima Compañía

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Comité Pro Sirena y Compañía de Bomberos, sector Lintz y adyacentes

“Fue a fines de 1960, que se gestó el proyecto. Porque fue el desastre que dejo el terremoto lo que impulso todo.
Leonidas Cantín convencido que el sector Lintz merecía una compañía de bomberos, porque en dicho sector no se contaba con nada, se comienza a trabajar. En cambio, la población 18 de septiembre, tenía por lo menos una brigada que, aunque solo poseían baldes para agua y arena, de algo ayudaba en las emergencias, por lo menos hasta que llegara alguna compañía al siniestro, pero Cantín quería una compañía de bomberos como Dios manda. Con sirena de alarma, carro bomba y cuartel. Entonces contacta a Guillermo Varas González, que además de ser vecino del sector, había pertenecido a la Primera Compañía de Bomberos y tenía experiencia como Capitán.
Varas se siente entusiasmado y se une a la odisea, sin siquiera imaginar que más tarde sería uno de los pilares fundamentales para lo que hoy es Séptima Compañía.
Y asi empiezan las conversaciones con otros vecinos entre ellos Erwin Klein, Hernán Zúñiga, Wenseslao Igor, Vicente Carreño, Otto Barrientos, Carlos Gallardo, Isaías Silva, Carlos Martínez, Víctor Martínez, Gerardo Aguilar. Un par de meses después del terremoto, cuando ya había un grupo solido de personas con ganas de trabajar nos reunimos en la escuela Industrial, con la brigada de la población 18 de septiembre y el Comité Pro Adelanto Población Lintz, vecinos de Esmeralda, Egaña y Carmela Carvajal para hacerlos participes de este proyecto.” (Relato de don Arsofio Soto en revista conmemoración de los 50 años 7a Cía.)
COMITÉ PRO SIRENA Y COMPAÑÍA DE BOMBEROS, SECTOR LINTZ Y ADYACENTES
Si bien es cierto don Leonidas Cantín, don Guillermo Varas, don Arsofio Soto, don Hernán Berndt, don Hernán Zúniga, don Erwin Klein, don Martin Wunderlinch, don Héctor Mancilla, y don José Cárcamo, entre otros, ya venían trabajando para la creación de una Compañía de Bomberos, lo hacían dentro del Comité Pro Adelantos de la Población Lintz. Visionaron que para materializar dicho proyecto con mayor prontitud deberían hacerlo de forma conjunta. Para tal efecto, se reúnen con la directiva de dicho comité exponiendo sus puntos de vistas. El Directorio ve con buenos ojos la propuesta de independencia y acuerdan que les serán entregados los dineros reunidos hasta entonces y los documentos que obran en poder del Comité Pro Adelanto Población Lintz.
Entonces el 2 de noviembre de 1960 a las 20:15 se reúnen: Leonidas Cantín, Guillermo Varas, Arsofio Soto, Hernán Berndt, Hernán Zúniga, Erwin Klein, Martin Wunderlinch, Héctor Mancilla, José Cárcamo. En esta reunión se crea oficialmente el Comité Pro Sirena y Compañía de Bomberos sector Lintz y adyacentes, eligiéndose la primera directiva constituida por los señores:
-    Presidente Leonidas Cantín,
-    Vicepresidente Guillermo Varas
-    Secretario Arsofio Soto
-    Secretario de Prensa Hernán Berndt
-    Tesorero Hernán Zúniga
-    Directores: Erwin Klein, Martin Wunderlinch, Héctor Mancilla, José Cárcamo.
En dicha reunión don Guillermo Varas hace entrega de los Estatutos del Cuerpo de Bomberos y de los Reglamento que los rige. Indicando que una vez reunidos los requisitos fundamentales, es necesario contar con la aprobación y el voto favorable de los seis directores de las compañías existentes. En los requisitos estaba contar:
-    Una sirena de alarma de incendios
-    Un grupo no menor a 30 voluntarios con sus respectivos uniformes
-    Un carro de bomba
-    Un cuartel
Lo más importante en esta reunión fue establecer que la primera meta a cumplir es la adquisición de la sirena de alarmas, para ello se proponen distintas opciones, que se pueden llevar a efectos para la recaudación de fondos necesarios y dar el primer paso para materializar la meta. Entre las posibilidades se sugiere un empadronamiento entre los pobladores de Lintz y adyacentes para pedirles su colaboración consistente en una cuota de dinero voluntario mensual, sin embargo se acuerda que antes de recurrir a la comunidad, se solicitara al club de huasos un local dentro del rodeo que se efectuará 10 y 11 de diciembre del año en curso. Una vez hecho el contacto con el club de huasos y este acoger de manera gustosa la petición, se otorga la concesión total a beneficio del Comité Pro Sirena, quedando para el club de huasos solo una pequeña parte.
Como ya era un hecho que se materializaría el beneficio del rodeo, el secretario de prensa Sr. Berndt consigue que el Diario El Llanquihue publique avisos diariamente de publicidad.
Club de Huasos de Puerto Montt invita al tradicional rodeo a beneficio del Comité Pro Sirena y Compañía de Bomberos sector Lintz los días 10 y 11 de diciembre 1960
Con un beneficio en puertas y las arcas vacías, pero llenas de ganas de trabajar los ahí reunidos desembolsan desde sus propios bolsillos aportes voluntarios para afrontar en gasto inicial del evento, recaudando la suma de 36 escudos.

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Las carreras a la chilena...

Idea entregada por don Guillermo Varas, en una de las tantas reuniones de trabajo del Comité, quien consiguió el lugar ideal para ello: “La Quinta Van der Stelt” de propiedad de don Augusto Van der Stelt, quien sin ser parte oficial del proyecto, siempre estuvo llano a colaborar de manera voluntaria y con mucho entusiasmo cuando se solicitaba su cooperación.
La preparación de la infraestructura para la realización de tan tradicional actividad partió desde cero: trasladar e instalar las varas, los estacones para marcar los carriles de corrida, e incluyo la instalación de una ramada para la venta de alimentos y bebidas. Todas las labores eran distribuidas a través de comisiones de trabajo, el mobiliario por ejemplo era facilitado por la Escuela Industrial. Las damas cooperados, mujeres voluntarias, tenían la crucial labor de cocinar las cazuelas y empanadas para la venta, igualmente se realizaban asados al palo para el mismo fin. Las colleras, gracias a diversas gestiones, eran traídas de Los Muermos. El agua era proporcionada por la cooperación de la Sexta Compañía de Bomberos, la que apoyaba con su carro bomba entregando el suministro permanente  en la actividad. El diario Llanquihue de la época señalaba:
“El Comité Pro Sirena y Compañía de  Bomberos invita a las carreras a la  chilena 18 y 19 de febrero a realizarse  en la Quinta Van der Stelt.”    
El primer evento arrojo una ganancia liquida de  575,99 escudos, por lo que ya se vislumbraba repetir otro de iguales características.

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Sirena…

En febrero de 1961 el Cuerpo de Bomberos de esta ciudad tenía en trámite importar dos sirenas de alarma de incendios desde Alemania, cuyo costo era de 350 escudos, a ello había que sumar los costos de instalación por 50 escudos más. De inmediato el Comité Pro Sirena y Compañía de Bomberos hace llegar a la comandancia del Cuerpo de Bomberos una solicitud formal para adquirir una sirena, petición aceptada por dicho organismo, que a su vez pide la información clara y precisa sobre la ubicación donde será instalada, y desde donde se activará el toque de sirena.
En marzo del mismo año se acuerda que la mejor ubicación para ubicar la torre es calle Palena, sobre lo mismo empieza la planificación para reunir los materiales que se ocuparán en la construcción de la estructura, los postes de luz, los cables eléctricos, los conectores que se utilizarán para la sirena. Entre los meses de marzo a septiembre el trabajo no cesa para juntar los fondos que se requieren para lograr el primer objetivo: la sirena de alarma de incendios.
Las campañas de prensa gestionadas por el Sr. Berndt, secretario de prensa de este Comité, a través de El Llanquihue que a diario publica notas informando a la ciudadanía los avances del proyecto, logros, y a su vez solicitando su cooperación, empezó a motivar a la ciudadanía en general, pero especialmente a los vecinos del sector, los cuales se verían en forma directa beneficiados con la creación de una compañía de bomberos. Luego de las donaciones recibidas como fierro, cemento y ripio, y los postes por parte de particulares y empresas se comienza con la instalación de la sirena en sector cancha Skrouppa en calle Palena. Con fecha 12 de octubre al mediodía se hace entrega simbólica a la comunidad de tan anhelado paso. Luego se ello se definen los lugares de activación de dicha sirena, eligiéndose el reten de carabineros ubicado en población Carmela Carvajal y en el domicilio de don Erwin Klein quien tenía el teléfono 2145, al igual que una palanca en calle Buin donde podía ser activada por los pobladores.
En noviembre de 1961 en el Diario El Llanquihue se comunica a la ciudadanía en general, pero en especial a los sectores Lintz, Carmela Carvajal, Egaña, y Población Puerto Montt (hoy 18 de septiembre) que a partir de esta fecha se encuentra en forma definitiva conectado el toque de sirena en el Retén Carmela Carvajal y al domicilio de don Erwin Klein cuyo número de teléfono es el 2145.

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Cascos y uniformes...

El primer ofrecimiento llega en marzo de 1961 de parte de una compañía de Puerto Varas, que dispone para la venta casacas y cascos. En Junio del mismo año se envía una nota oficio a la Segunda Compañía de Puerto Montt y Sexta Compañía de Osorno solicitando cotización para la adquisición de cascos, casacas y cinturón que estos darán de baja. Luego el señor Carlos Martínez es Comisionado para que averigüe en Santiago los precios de casacas y cinturones. Se hacen cotizaciones del género para el uniforme de parada, a la fabrica de Paños Tomé y la firma Teodoro Schwartz de Valparaíso. En ese momento se piensa en el color verde oscuro para tal efecto, que después se cambiaría a color obispo. Eran tantas las necesidades y tan pocos los recurso que se acordó que cada voluntario pagaría 70 escudos, el costo de su uniforme, en un plazo máximo de 10 meses. Luego de la cancelación total empezarían a cancelar una cuota voluntaria fija mensual, y la compañía en formación para entonces, compraría los cinturones y cascos. Fue así como se compraron los primeros 30 cinturones plásticos color beige y 24 cascos usados a los que se les debieron hacer algunas reparaciones.

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Carro Bomba Brockway… “La Chancha”…

El Cuerpo de Bomberos de Frutillar hace un ofrecimiento de venta de una bomba portátil, en la suma de 5.000 escudos pero nunca se materializó, se optó por el carro Brockway de la Primera Compañía. Este carro estaba en reparaciones en el taller de don Erwin Klein, que dicho sea de paso, conocía a cabalidad dicha máquina, y daba fe que si se optaba por su adquisición, se estaría haciendo una buena inversión, pese a que se le debería hacer varios arreglos.
Entonces se envía un oficio a Comandancia con una propuesta de compra y modo de cancelación del carro. Comandancia da la aprobación para la venta del carro Brockway de primera compañía y se fija un valor de 2.500 escudos, pero debido a que a dicha máquina se le deben hacer arreglos el valor queda en 2.100 escudos los cuales se cancelarían con 500 escudos de pie, y el saldo en ocho cuotas de 200 escudos trimestrales. Luego de todas las refacciones que se le realizarán, bajo la supervisión directa del dueño del taller don Erwin Klein, el costo total del carro asciende a 2.300,60 escudos. Las refacciones que se realizaron al carro fueron: cambio de neumáticos, luces, pintura, pero se destaca la habilitación del estanque para una capacidad de 1.000 litros de agua.
El año 1963 se materializa el proyecto de la compra del carro bomba. Y así se da cumplimiento a otro de los requisitos exigidos para fundar una compañía de bomberos. Debemos destacar que pasados los años y en mérito a su destacada labor en este ámbito, la compañía acordó disponer que el nombre de la sala de máquinas del actual cuartel lleve el nombre de don Erwin Klein Stange.

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Cuartel...

En junio de 1961 el Cuerpo de Bomberos viendo el responsable e intenso trabajo realizado por el Comité Pro Sirena y Compañía de Bomberos acepta de manera oficial la creación de una compañía de bomberos para la población Lintz y adyacentes, ya se empieza a hablar de Séptima. Paralelamente a los beneficios que se realizaban con el fin de reunir los fondos para la adquisición de la sirena, el directorio barajaba opciones orientadas a tener un terreno para la construcción del cuartel. Surge un ofrecimiento del Obispo Diocesano Monseñor Recoret de un predio en población Lintz, y el señor Juan Obaid propone ceder en comodato por 10 años un terreno en calle Buin. Alternativa que el directorio del Cuerpo ve con buenos ojos, pero hace la observación que en un plazo no superior a los 10 años del comodato, el comité se comprometiera a adquirir un terreno propio. Además surgen otras alternativas a considerar, el Ministerio de Educación había cedido unos terrenos igualmente en calle Buin al Deportivo Lintz, y éste llano a cooperar estaba dispuesto en donarlos al Comité Pro Sirena y Compañía Bomberos.

También se baraja la idea de recurrir a la Corvi, para que esta done un terreno o comprar un sitio, aprovechando las facilidades y los largos plazos que esta daba a las instituciones sin fines de lucro. En el análisis de esas posibilidades estaban, cuando les llega la mejor que pudieron imaginar, día memorable par hoy Séptima Compañía de Bomberos, el 17 de octubre de 1961 el matrimonio Lindermann-Skroruppa dona un terreno de quince metros de frente por cuarenta metros de fondo, que meses después ampliaría hasta llegar a los mil trescientos metros cuadrados. También asumen todos los gastos que conlleva el donativo. Por su parte el entonces Abogado don Julio Lara ofrece sus servicios gratuitos para realizar los trámites requeridos para la legalización del terreno entregado.

De inmediato se empiezan los trabajos, había que nivelar y cerrar dicho terreno. Para ello se hace el contacto con Vialidad a través del ingeniero don Carlos Ahumada, con éxito, el día 24 de octubre de 1961, pasado apenas siete días del anuncio de donación, ya estaba la máquina nivelando el terreno donde se construiría el cuartel.

Las arcas estaban faltas de recursos, se cuentan apenas 80 escudos, y el presupuesto para el cierre del sitio asciende a 300 escudos aproximadamente. Entonces se hace una campaña más fuerte con los vecinos de los sectores favorecidos y se les compromete a hacer aportes en una cuota mensual por un valor fijo, para ello se confeccionan talonarios con los doce meses del año. Se intensifica el trabajo por medio de beneficios que permitan reunir los dineros que siempre eran escasos y se hacen gestiones con diversas entidades con el fin de pedir colaboración. Es así como se contactan por medio de una carta con la empresa Petrolera, casas comerciales e incluso con el cónsul de Alemania. También se solicita colaboración de la embajada de Estados Unidos, a través del embajador señor Charles Cole. Se recurrieron a todas las instancias posibles para asumir los costos que significaba construir un cuartel. Por otra parte, se efectúan beneficios cada quince días consistentes en una cena bailable, donde se conto con el apoyo del Club Deportivo Lintz que poseías las dependencias óptimas para la ocasión y almuerzos campestres en Coihuín cuando el clima lo permitía, o almuerzos y onces en el garaje de don Erwin Klein, consistente en anticuchos, ensaladas, completos, tortas, kuchen, café. Mientras las ventas de milcaos y empanadas se alternaban todos los fines de semana.

En todos los beneficios cabe destacar la colaboración de las damas cooperación entre las que se encontraban las señoras: Yolanda Zúñiga, María Téllez, Candelaria Marín, Ema Sánchez, Elena Reyes, Olga Argel, Rita Illanes, Nena Sotos, Herminia Uribe, Betty Martínez, Verónica Almonacid, Berta Alvarado, Rosario Maldonado, Elba Velásquez, Norma de Klein, Aidé de Berndt, Norma de Wunderlich. Y el gran aporte publicitario que hacia el diario El Llanquihue, sin costo para promover todas las actividades, así mismo el vecino Marcos Zúñiga, cede su espacio publicitario radial para la difusión de los beneficios. Importante fue la colaboración de don Manfredo Oelckers quien donó la estructura metálica con la que se levanto el primer cuartel en la calle Buin, misma dirección en la que hoy se encuentra las actuales dependencias de Séptima Compañía. Todo granito de arena fue importante para lograr la meta.

En agosto de 1961 se inician las conversación con el Servicio de Agua Potable de entonces, para ver la factibilidad de la instalaciones de grifos en la calle Buin.

La formación de Séptima Compañía de Bomberos también trajo beneficios indirectos para los vecinos del sector donde se instalarían las dependencias, puesto que el servicios servicio de agua potable ofrece a aquellos sectores adyacentes que no poseen red de agua potable se inscriban para que, aprovechando los trabajos, se les preste el servicio.

Comité pro-sirena Población Lintz da inicio a la campaña del Zinc” destacaba el diario El Llanquihue.

Así empezaba otra etapa de este proyecto: la construcción del cuartel de bomberos. Pocos días después de haber cumplido el primer objetivo la compra e instalación de la sirena de alarma de incendios.

El 30 de noviembre de 1962 fue la fecha en que, por fin, se vio realizada una nueva meta: El cuartel de Séptima Compañía.

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Fundación Oficial

Fue mucho el trabajo que implicó poder cumplir con todos los requisitos exigidos por el Cuerpo de Bomberos para la creación de la anhelada Compañía de Bomberos, fue el 8 de marzo de 1964, en ceremonia celebrada en plaza de armas de la ciudad, con la presencia de todas las autoridades, incluyendo la banda del Regimiento Sangra, que se aceptó oficialmente como Compañía de Bomberos, otorgándose el número 7 para su identificación. 
Ese día, en un ejercicio de primera calidad, se mostró a la comunidad los conocimientos adquiridos en el tiempo de capacitación, tanto teórico como práctica en los ejercicios en terreno.