Historia
En el mes de Mayo del año 1960, el sur de Chile fue sacudido por el mayor sismo registrado en la historia, a las 06:02 de la mañana comenzó la furia de la naturaleza, la ciudad quedo cubierta por un manto de tristeza, la fuerza de este fenómeno natural demostró una vez mas lo frágil que somos, las autoridades de la época, veían que la situación era muy complicada, el noventa por ciento de las viviendas fueron destruidas ya sea por el terremoto o por los incendios posteriores.
Un poco mas tarde, en los meses de Septiembre y Octubre, en el emergente sector de la Población Lintz – 18 de Septiembre – Egaña – Esmeralda – Carmela Carvajal y sus alrededores, comenzó a gestarse una obra que en estos años ha demostrado que todo es posible cuando se trabaja por un fin común, cuando en nuestras mentes se posicionan ideas de tal manera que creemos que son posible de llevar acabo, ese convencimiento nos ayuda a concretarlas, es por eso que el trabajo en equipo siempre será la consigna que alimente el espíritu de los hombres de bien, todos por una causa noble como la de ser bomberos voluntarios en nuestro país y en especial con este número siete que lo llevamos grabado a fuego en nuestros corazones.

Bajo este anhelo en el mes de Noviembre del mismo año, se unen el comité de adelanto de Lintz, con la brigada contra incendios que funcionaba en la Población 18 de Septiembre, entre ambos juntan sus dineros y materiales que tenían reunidos a esa fecha y comienzan a trabajar por un objetivo común, el de tener un cuartel de bomberos en ese amplio sector de la ciudad. Este grupo de personas se llamó entonces Comité Pro – Sirena y Compañía de Bomberos de sector Lintz y adyacentes, haciendo partícipes a todos aquellos que quisieran ayudar a sacar adelante esta obra, que se veía difícil, pero no imposible.
Bajo este anhelo en el mes de Noviembre del mismo año, se unen el comité de adelanto de Lintz, con la brigada contra incendios que funcionaba en la Población 18 de Septiembre, entre ambos juntan sus dineros y materiales que tenían reunidos a esa fecha y comienzan a trabajar por un objetivo común, el de tener un cuartel de bomberos en ese amplio sector de la ciudad. Este grupo de personas se llamó entonces Comité Pro – Sirena y Compañía de Bomberos de sector Lintz y adyacentes, haciendo partícipes a todos aquellos que quisieran ayudar a sacar adelante esta obra, que se veía difícil, pero no imposible. En este primer grupo organizador participaron los siguientes vecinos:
- Wenceslao Igor
- Vicente Carreño
- Otto Barrientos
- Carlos Gallardo
- Isaías Silva
- Marcos Zúñiga
- Carlos Martinez
- Victor Martinez
- Gerardo Aguilar
El optimismo que irradiaban estas personas fue el alimento para que otros se entusiasmaran y se unieran al grupo, en un corto plazo se forma la primera directiva que fue el resultado de las elecciones realizadas el 2 de enero de 1961 en la Escuela Industrial, quedando constituida de la siguiente manera:
| Presidente: | Leonidas Cantin Muñoz |
| Vicepresidente: | Guillermo Varas González |
| Secretario: | Arsofio Soto Núñez |
| Secretario de Prensa: | Hernán Berndt Maldonado |
| Tesorero: | Hernán Zúñiga Vivar. |
| Directores: | Erwin Klein Stange, Martín Wunderlich Stange y José Carcamo Pérez. |

Ya se tenía la organización, denominada Comité Pro – Sirena y Compañía de Bomberos sector Lintz y adyacentes. Se fijaron metas principales como comprar una sirena, tener un cuartel, comprar uniformes, adquirir un carro bomba entre otras adquisiciones. Por espacio de dos años sesionaron en una sede que gentilmente les había cedido el Deportivo Lintz, en el pasaje Skoruppa de Población Lintz.
Después de meses de arduo trabajo la primera meta se cumple, es importada desde Alemania la sirena, a un valor de Eº 681.87, la fecha tan importante del logro fue el 12-10-1961, esta sirena se instaló en el sector de la cancha Skoruppa, sobre una torre que fue confeccionada por alumnos de la escuela industrial que también quisieron cooperar con esta causa, así la sirena vigilaba como un centinela al amplio sector, su accionar se realizaba desde una palanca instalada en el taller del vecino señor Erwin Klein. Al acto de instalación asistieron todos los integrantes del directorio del Cuerpo de Bomberos, siendo bendecida la sirena por el Presbítero Nicanor García.
Gracias al vecino Hernán Berndt Maldonado, quien era funcionario del diario el Llanquihue, se logró tener una mejor cobertura de lo que se estaba realizando, permitiéndo mantener informada a la comunidad de todo lo que sucedía con respecto al trabajo del comité. Y es así como en esos tiempos se podía leer en este diario:
- Comité pro-sirena logró reunir Eº 300.
- Comité pro-sirena comenzó la campaña del zinc.
- Comité organiza carreras a la chilena, etc.
El 17-10-1961, el matrimonio Lindemann – Skoruppa realiza la donación que marcaría por siempre la marcha de la Séptima Compañía al entregar sin costo un terreno de 600 metros cuadrados los que posteriormente ampliaron a 1.300 metros cuadrados cancelando además todos los gastos que significó su legalización.
La idea de formar una Compañía de Bomberos que cubriera el sector ya indicado, que día a día aumentaba en construcciones y habitantes fue creciendo cada vez con mas fuerza.
Distinguidos vecinos del sector fueron quienes le dieron forma a esta compañía que se comenzaba a germinar de la nada. Los vecinos que ayudaron a levantar esta compañía eran gente de trabajo, esforzadas, sacrificadas, tenían claro desde un principio que ideas como estas no son fáciles de concretar si no se tiene claro el norte a seguir.
Sus reuniones fueron en un comienzo en la ex Escuela Industrial, cedida gentilmente por quien era su director en ese entonces Sr. Leonidas Cantin, quien también formaba parte de ese grupo de personas visionarias, llegando a ser posteriormente el primer Director de Séptima Compañía de Bomberos.
Sin lugar a dudas quienes también estuvieron presentes desde nuestros inicios, fueron las esposas, madres y hermanas de este grupo. Ya formada la Séptima Compañía de Bomberos, ellas se organizaron y cada vez que se les solicitaba estaban junto a los septinos ayudando a realizar todo tipo de beneficios que significara traer ayuda monetaria para las arcas de la compañía, en este admirable grupo inicial de damas estaban:
- Elena Reyes
- Olga Argel
- Rita Illanes Uribe
- Nena Soto
- María Herminia Uribe
- Betty Martinez
- Verónica Almonacid
- Berta Alvarado
- Rosario Maldonado
- Elba Velásquez
Había que lograr otro objetivo, un cuartel, el sector estaba impregnado de trabajo mancomunado, las campañas seguían su curso y la obtención de los recursos caminaba viento en popa, fue así como se logra el primer cuartel que fue de estructura metálica y tuvo un costo de Eº 4.092,19, su ubicación fue la actualmente ocupa en la calle Buin. Los materiales de la estructura metálica del cuartel los donó el vecino Sr. Manfredo Oelkers y fueron traídos desde la ciudad de Santiago. La fecha de tan importante logro fue el 30-11-1962.
Todos estos años estuvieron marcados por vecinos que desinteresadamente entregaron lo mejor de sí para poder sacar adelante esta obra, este trabajo trajo su recompenza el día 8 de marzo de 1964, fecha en la cuál fue fundada nuestra Compañía, siendo aceptada como ente perteneciente al Cuerpo de Bomberos de Puerto Montt.

En una emotiva ceremonia realizada en la plaza de armas de la ciudad y en presencia de autoridades civiles, militares, bomberiles y eclesiásticas, bajo los acordes de la banda Instrumental del Regimiento de Infantería “Sangra” – quién fue posteriormente padrino de esta unidad bomberil – el Superintendente de la época señor Eugenio Schmidt realizó un impecable discurso de bienvenida, haciendo hincapié que por un espacio de 38 años que no ingresaba una compañía de bomberos a la ciudad. Posteriormente el Arzobispo, Monseñor Alberto Rencoret Donoso impuso la bendición a la compañía, acompañado de un discurso de nuestro director, señor Leonidas Cantín, quien hizo una reseña histórica, valorando el esfuerzo que se veía coronado con esta fundación.
Al finalizar se hizo entrega del Acta de Fundación al Director de la Compañía de manos del señor Superintendente Eugenio Schmidt y del secretario General del Cuerpo de Bomberos, señor Roberto Ruiz.
De esta forma hemos querido plasmar el trabajo, entusiasmo y entrega que ha caracterizado a nuestra compañía desde sus orígenes hasta los días de hoy, esfuerzo que se ve reflejado en el cuartel que tenemos, el personal compuesto en su mayoría por jóvenes, y en general por el eterno agradecimiento a nuestros voluntarios fundadores, quienes partieron con este sueño que hoy se ve sustentado en una gran compañía.

